Rota

Otra vez la misma historia se vuelve a repetir. Como disco rayado, como canción en loop. 
Pero esta vez más fuerte. Sucesos y acontecimientos a mi alrededor me desmigajan haciendo que de mi no quede nada más que pequeñísimas partes. Por suerte, en esta ocasión tengo personas que actúan de cemento y mezcla para que la medianera no se caiga. Pero igual. Llega el anochecer y me desmorono. Mi almohada ya tiene el dibujo despintado de tantas lágrimas al dia que deposito ahi. A veces sin razón y a veces con razón. Pero es inevitable. Me veo pequeña e ínfima, lejos muy lejos de lo que anhelo, me veo terrible, tal cual me describen muchos, y me rompo otra vez. 
Por suerte tengo cosas como mi amada lectoescritura para escapar un poco. Pero a veces ni eso alcanza.
Trato de agarrar los pedazos sueltos y seguir, pero siempre se te escapa uno en el camino recordándote tu condición de persona rota e irreparable. 
Últimamente pienso seguido en irme. Si, en irme. Y no de viaje, a empezar otra vida en otra parte. Pienso en irme, en buscar las formas que apaguen esta vela por fin, trato de dejar buenos recuerdos en las personas para que, si un dia junto valor y ya no estoy, por lo menos algo bueno les quede de lo que alguna vez fui. 

Rota, por entre mis grietas se cuela la oscuridad, y me gana. Me absorbe. 

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