Despejar X

Está próxima la noche. El dragón está en el comedor con sus latas y botellas, yo tengo miedo de pasar por ahí. 
Asimismo, acontecimientos de días pasados me tienen triste, mal, incapaz de levantar la mirada, hundida del todo. 
20 años (si, desde los 4) de psicoanálisis no me sirven ahora. Bah, verdaderamente no me sirvieron jamás. Porque quizá yo sería otra, otra más fuerte y menos enclenque. Pero no. Soy esta cucaracha agusanada tanto por dentro como por fuera. 
El blister se quedó sin pastillas para anestesiarme a escondidas, mi amiga hojita de metal me espera en el baño. ¿Vale la pena realmente?  Si al final sigo acá, con la misma historia de siempre sólo que en días distintos, y con ardor de brazos y piernas. 

Si, tengo mis libros como refugio. Ellos me mecen y acunan y me cobijan. Pero sólo un rato. Después, vuelvo a la realidad de un sacudón. A mi vida. A mi oscuridad.A mi tristeza. 

Un observador externo dirá "ay pero lo tenés todo por qué sos así " . Y es simple. Mi mundo está bien. La que no lo está soy yo. La que no encaja ahí soy yo, la que sobra ahí soy yo. La que no hace falta y da igual si está o no está soy yo.

En la ecuación sobro yo. Y sin embargo me falta el valor para despejar la "x".


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