Gestionar la tristeza
No sé gestionar la tristeza.
Sobre todo cuando se trata de la que me producen los actos y acciones de personas que me importan más de lo que deberían.
No me ven, a mí que siempre estoy, que no pido nada a cambio nunca, que doy hasta lo que no tengo por hacer feliz a esa gente importante y especial para mi.
"《 A veces estás tan presente que te volvés invisible porque siempre estás, te convertís en ese bastón que siempre usan pero que jamás valoran mientras cumpla su función》"
Y creo que es eso lo que me pasa. Pero no puedo dejar de ser como soy, de darlo todo cuando se trata de esa gente especial.
Y termino aplastada contra el pavimento como chicle masticado, escupido, y pisoteado.
Pagando con mi propio cuerpo las consecuencias de ser una mina tan pelotuda.
Pagando con mi propio cuerpo, porque el dolor del desdén, el dolor de que te traten radicalmente opuesto a como esperabas (y en el fondo merecés, porque siempre estás, aunque te vivas mintiendo con el ''no es nada, todo bien"), pagando con mi propio cuerpo porque no se tramitar este dolor que siento, entonces, la única manera de desahogarme y desagotar esta angustia es la única que conozco desde hace 12 años : lastimarme de diversas formas posibles para tener que concentrarme en el dolor físico y tratar de camuflar el dolor del alma y del corazón; anestesiarme, anarcotizarme, para apagar la mente de todos esos pensamientos que te dicen 'viste que esto iba a pasar al final', para sumirme en el silencio y la oscuridad, y que no duela más nada.
Y animarse a ir cada vez más profundo, más al hueso del daño. A ver si un día tenés suerte y no despertás más. La pesadilla se habrá acabado .
Comentarios
Publicar un comentario