No hay tal crisis
¿Cuántas fueron las veces que respondimos "nada" o "no, estoy bien" ? ante la pregunta del "¿cómo estás, te pasa algo?". Y nosotros ahí dibujándola, haciendo como que No hay tal crisis cuando por dentro se están desatando 7 tormentas, 4 torbellinos y 3 apocalipsis.
Nos quedamos ahi, sonriendo como si nada pasara, mientras por dentro todo se nos desquebraja como pintura vieja de la pared.No decimos nada porque muchas veces nadie nos escucha, y porque es un lío ponerte a explicar todo, para que al final no lo entiendan o quieran concluirte con "Y pero vos...".
¿Yo? ¿Yo qué?
Ni siquiera empezás a entender lo que me pasa y ya me estás queriendo echar la culpa por eso? .¿Ves? por eso callo y juego al no hay tal crisis. Porque es mejor, aunque para quién no sé, porque el hecho de guardárselo conlleva que eso que te hace mal, seguirá haciéndotelo pero por dentro, donde no se ve, y te vas secando como una plantita al sol, sin nada de agua.
Y te terminás convirtiendo en un cactus, áspero y que al primer intento de acercamiento de alguien saca a relucir sus espinas dispuesto a pinchar, para que se vaya, para que no te vuelvan a lastimar, para no tener que volver a ponerte el disfraz y la máscara del no hay tal crisis y seguir caminando bajo la lluvia pero fingiendo que lo hacemos por la vereda del sol.
No hay tal crisis elegimos decir para no pelear. Mejor dejarlo asi. Mejor darle la razón. Si, ¿sabés que? ¿querés tener razón? tenela. Andá. Y no me jorobes más. suficiente ya tengo que cargar conmigo como para tener que soportar a un pusilánime.
Levantarse de la cama, acomodarse el maquillaje corrido, empaparse de perfume, y salir, salir a hacer como si no pasara nada, salir al mundo como si no hay tal crisis. Capaz terminamos creyéndolo, al punto de internalizarlo tanto que la tal crisis se va.
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