Frío cósmico

Por más que fuera siempre por la vereda donde da el solcito;
Por más que me pusiera 2 camisetas, un buzo y una campera de polar,
Por más que me cubriese con 3 sábanas y 2 frazadas,
Por más que pusiera la estufa al máximo y yo al lado,
Nada me abrigaba. 
Nada me alumbraba
Nada me iluminaba.

Mi alma y mi corazón se encontraban inmersos y sumergidos en un frío cósmico, en un frío eterno, que parecía no querer abandonarme. 


Comentarios

Entradas populares de este blog

Gestionar la tristeza

Cuando el corazón ya no esperaba

Marchita