Si no escribo moriré ahogada

 Escribo esto mientras en paralelo termino un trabajo práctico que se torna inmenso y parece no querer terminarse más. Anoche me fui a dormir con la angustia instalada en la boca del estómago, pero desde hace una semana me prometí ser tan fuerte como pudiera, y le estoy esquivando el bulto a las lágrimas.

No quiero llorar otra vez, no quiero llorar más. No quiero seguir siendo esa mina frágil que a la primera de cambio se desquebraja por nada. 

Pero no sé qué hacer. La angustia que me invade es tan grande, que tengo ganas de releer "abzurdah" ,  y escuchar "Lithium" y "My inmortal" de Evanescense en loop como forma de ajustarme la corbata al punto del ahorque hasta que me vacíe de esta angustia acosadora y no me queden más lágrimas por derramar. 

Quiero desquitarme conmigo lastimándome como siempre como de costumbre, por ser tan sentimentaloide, tan floja, por esperar demasiado de los demás, por dar , dar y dar y sólo recibir migajas. 

"Tarada, si ya sabías como viene la mano, ¿Qué hacés esperando que las cosas sean distintas?. "

Eso no lo sé. Lo que sí sé es que no puedo ser distinta, no me sale ser de otra manera que no sea dando y poniendo todo el corazón. Y siempre, siempre, salgo lastimada.


Junto a mí, mi celular reproduce canciones en Spotify , pero a mis oídos llegan sólo ruidos y sonidos aislados, nada importa ya, no siento deseos de canturrear o bailar. Todo me da igual, Y vuelve la anhedonia, que me hace ser sin estar, me convierte en un ente transitando las calles de mi barrio, los pasillos de mi profesorado, las góndolas del supermercado chino más próximo. Sólo transito por allí por inercia, pero yo no estoy allí, estoy ausente. Mi alma se fue de viaje hasta que pueda sentirme mejor y volvamos a ser la misma. 

Esto también ha de pasar, tengo grandes cosas por las que luchar, como por ejemplo mis sueños.



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