Cuesta Abajo
Y me escuchan hablar. Y cuando finalizo me dicen casi todos lo mismo : "y bueno, hacé lo que mejor te sale y escribilo. Ponelo en palabras asi te desahogás".
Y si, vaya que me sirve. Pero hace tiempo que me cuesta. No sé por qué. Los domingos por la tarde así como algunas calles de mi barrio me generan una puntada de angustia en el estómago que no entiendo el origen. Simplemente viene a mi y me puebla de angustia el ser. Me invade y quiero correr a esconderme hasta que se me pase, o arrancarme las tripas para no sentir y los sesos para no pensar.
Porque si, una vez que viene la angustia,la espiral de pensamientos se activa cual lavarropas automático y los pensamientos empiezan a fluir y ya no puedo parar.
Y pienso en todo y en nada, en el adentro y en el afuera, en lo mio y los demás. Y sigue, y sigue y pareciera que nunca se va a acabar.
Y no le encuentro explicación o razón alguna, y tampoco sé si quiero saberlo.
Así que recurrir a mi mejor método (aunque no el más recomendable) y me aislo y me encierro en mi y en mi mundo.
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