Nudo corredizo
"Nos gustaría que lo que no decimos cayera en el olvido, pero lo que no decimos se nos acumula en el cuerpo, nos llena el alma de gritos mudos. Lo que no decimos se transforma en insomnio, en dolor de garganta, en nostalgia, en error, en destiempo. Lo que no decimos se transforma en debe, en deuda,en asignatura pendiente. Las palabras que no decimos se transforman en frustración, en tristeza,en insatisfacción. Lo que no decimos no se muere, nos mata (...)"
Lo que no digo se convierte en soga que se enrolla alrededor de mi cuello, más cosas callo, más cosas aguanto, más fuerte se hace el nudo, y cuanto más fuerte se hace el nudo, menos espacio para la respiración.
Y soy buena callando, agachando la cabeza y guardándome todo. ¿Para qué decir algo? Si total a nadie le importa. Entonces me voy, sola con el estómago lleno de esos silencios que elijo, porque priorizo siempre a los demás y a mi me dejo para el final, y eso "si queda tiempo". Si no queda, bueno. Mala suerte. La próxima será. Aunque sé que la próxima será igual, será la misma historia. Yo masticando y tragando en el mutismo absoluto.
Y así, callando, en silencio, termino invisibilizándome, perdiéndome entre la gente. Y desaparezco, ya no estoy. Estoy sin estar. No me escuchan y por consiguiente no me ven.
Y a veces quiero gritar, porque la sopa de letras y palabras que me guardo borbotean por salir. Pero vuelvo a elegir el silencio. Mi voz no es de esas que fue hecha para ser escuchadas....
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