Llueve
Las nubes grises van encapotando de a poco el inmenso e infinito cielo. Cada vez más y más.
De repente ¡Brooom! Un rayo ilumina el cielo precedido de un trueno. "Está refucilando", diría mi tía. Esto se mantiene alrededor de 10 minutos.
A pesar de que me encuentro frente a mi ventanal, no es hasta que escucho el impacto de las gotas contra el vidrio que percibo la precipitación que lleva ya varios minutos sucediéndose. Como de costumbre "me pegué alto viaje", se suponía que me predisponía a continuar con la lectura de " Un mundo feliz", libro que me tenía embelesada hacía varios días. Pero una vez más fui absorbida por la 'espiral de pensamiento' y me quedé con la mirada perdida e inmersa en mi propio 'mundo feliz'.
"LLUEVE", me digo para mis adentros mientras contemplo el incesante goteo que la vistas de mi ventanal me regalan.
Me levanto entonces rumbo al baño, hago mis cosas y cuando finalizo, tras lavarme las manos reparo en mi rostro reflejado en el espejo del botiquín. Es entonces que me percato de la humedad de mis mejillas y lo enrojecido de mis ojos.
"LLUEVE", vuelvo a murmurar para mi. Pero en este caso tengo la certeza que será pronóstico extendido.
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